El entorno de la selección, esa masa multitudinaria formada por aficionados y medios de comunicación, había mostrado sus dudas sobre una España que debutó con empate frente a Italia en esta Eurocopa. La falta de chispa en el primer tiempo y la calidad del rival condicionaron la valoración de aquel resultado con la continuidad del dilema sobre si debe haber o no un ‘9’ puro. ¿Y ahora?
Los jugadores, molestos por la escasa paciencia de la gente
“Aquí siempre pasa, no hay nada de paciencia. A la mínima que no se gana un partido parece que se hace algo mal y no es así, pero tenemos que convivir con esto. Somos una de las grandes y conlleva esto. Tenemos que vivir con esta presión”. Las palabras de Gerard Piqué ante las cámaras de Telecinco resumen perfectamente el sentir general de un equipo molesto con las críticas hacia su juego y centradas en la figura del seleccionador Vicente del Bosque. Silva, uno de los mejores en el 4-0 a Irlanda, recordó que tras el partido de Italia hubo muchos comentarios desde el entorno. Debido a esta circunstancia, el canario cree que el triunfo les ha venido muy bien. La cita que colgó ayer Arbeloa en su Twitter ratifica el pensamiento colectivo sobre esta atmósfera inquietante ya superada. “A lo largo de la vida la gente te volverá loco, te faltará al respeto y te tratará mal. Deja que Dios lidie con las cosas que ellos hacen, porque el odio en tu corazón te consumirá también a ti”. Una frase de Will Smith. Cabe recordar que España perdió en su estreno de Sudáfrica ante Suiza y posteriormente ganó el Mundial.
El doblete de Torres y el segundo tanto de Cesc anulan el debate sobre el 9’
Nada más marcar el 1-0 en el minuto 4, Torres se llevó un dedo a la oreja como queriendo escuchar entonces a sus críticos en un gesto de rabia antes de levantarlo como si estuviese celebrando el tanto. Del Bosque le puso como titular tras la suplencia ante Italia (salió en los últimos 18 minutos y tuvo tres ocasiones). Lo hizo bien, aunque le faltó confianza para marcar en varias ocasiones antes de firmar su doblete en la segunda mitad. Las jugadas previas a los dos tantos demuestran las grandes aptitudes del ‘9’. Fue sustituido por Cesc poco antes del final y el azulgrana marcó el 4-0, su segundo tanto tras el 1-1 contra la ‘azzurra’. Lo celebró con un gesto de rabia, muy serio. Probablemente, fastidiado por la suplencia. Visto lo visto, el debate está visto para sentencia. Las dos opciones han sido exitosas.