Ha llegado la hora de la verdad. Ya no hay vuelta atrás. Usen todos los tópicos que quieran, pero el ascenso de Valladolid o Alcorcón a Primera División, ese durísimo sueño que ambos han trabajado hasta la extenuación, se decidirá este sábado en Zorrilla (21:00 horas). Con un estadio a rebosar y cientos de aficionados alfareros en las gradas, los de Djukic intentarán rentabilizar el 0-1 de Santo Domingo.
La seguridad defensiva, factor favorable para los pucelanos
Tras dos años en Segunda, el Valladolid está muy cerca de volver a la élite del fútbol español. Acabó la Liga en tercera posición, perdiendo el mano a mano con el Celta para conseguir el ascenso directo, eliminó al Córdoba en las semifinales del ‘playoff’ y ahora cuenta con una mínima, aunque trascendental, ventaja en el partido más decisivo de la temporada. El tanto de Javi Guerra facilita mucho las cosas, aunque los pucelanos no se fían del Alcorcón. Eso sí, todavía no han encajado un solo tanto en los últimos tres partidos y esta circunstancia, comprensible por haber sido el equipo menos goleado de Segunda, transmite confianza a orillas del Pisuerga. Jaime, ya recuperado, podría entrar bajo palos por Dani Hernández. El que sí jugará seguro es el goleador de Santo Domingo. “Nosotros no pensamos, ni mucho menos, que está hecho, sabemos que nos espera un partido difícil. Hemos pasado un año muy largo y muy complicado, creo que nos merecemos subir a Primera División aunque nos quedan noventa minutos y tenemos que salir a por todas para conseguir ese ascenso”, asegura el delantero.
Los alfareros afrontan el partido de sus vidas
También se merece el ascenso un Alcorcón extraordinario que tiene posibilidades de ascender a Primera División por primera vez en su historia, después de haber acabado el campeonato liguero en cuarta posición. Sólo lleva dos temporadas en la categoría y superó al Hércules a doble partido para estar a las puertas de la gloria. “Estamos ante una oportunidad histórica, el partido de nuestras vidas y esto suele pasar una vez. Si no estamos animados y pensando que lo podemos hacer bien nos lamentaremos mucho tiempo. Tenemos que intentarlo y luego si el rival es mejor y se impone, pues no se puede hacer nada”, entiende un Juan Antonio Anquela que deberá prescindir de Babín y duda sobre la participación de un Ángel Sánchez que sufre molestias en un pie. “La eliminatoria está difícil y complicada por el 0-1 de la ida, pero no está imposible, porque cualquier cosa puede pasar en el fútbol. Nosotros vamos a intentar pelear y trabajar para si tenemos la mínima posibilidad aprovecharla”, entiende el técnico alfarero. Eso sí, pase lo que pase la campaña ha sido un éxito supremo para el Alcorcón.